Los huevos son un alimento fundamental en una dieta normal, si bien no conviene abusar de ellos debido a su
alto contenido en
colesterol.
No obstante, nos aportan
proteínas,
hierro,
vitamina A y
vitamina D, principalmente. Tenemos que distinguir entre la composición de la clara y la de la yema, muy diferentes, siendo esta última parte la que aporta más grasas, mientras que la primera se caracteriza por estar constituida en su mayor parte por proteínas.
Estas proteínas, llamadas
ovoalbúminas, suelen tomarse como índice de referencia para el cálculo del
valor biológico de otros alimentos proteicos. La clara, en su mayoría, contiene agua, aunque también aporta
sodio y vitaminas
B1,
B2,
B3 y
B6. La yema, por su parte, se compone de
ácidos grasos saturados,
poliinsaturados y colesterol. También hay proteínas y pequeñas cantidades de vitaminas, al igual que hierro. Es importante considerar en la composición de un huevo que, cuando se habla de 100 gramos de huevo estamos incluyendo la cáscara en el peso. En realidad, la porción comestible del huevo pesaría 50 gramos, de los cuales, 2/3 son la clara y el 1/3 restante, la yema.
Principales nutrientes (por cada 100 gramos):