En este aspecto conviene destacar la importancia del agua como bebida de elecci�n a la hora de seguir una dieta. El adulto sano deber�a beber entre 2 y 3 litros de agua al d�a (distinto es el caso de personas con problemas nefrol�gicos y de eliminaci�n). El agua, adem�s, conviene beberla al principio y final de la comida, ya que beber mientras se ingiere suele llevarnos a masticar peor, lo cual no es beneficioso.
Teniendo en cuenta que beber entre comidas ayuda a disminuir la sensaci�n de vac�o en el est�mago, est� claro que el agua nos ser� de mucha utilidad en una dieta, al margen de que la hidrataci�n del organismo es muy necesaria a todas las edades. Y no tiene calor�as, claro.
En el extremo opuesto de recomendaci�n se encuentra el alcohol. Sin mencionar los evidentes perjuicios que conlleva el beber en exceso, a la hora de hacer una dieta el alcohol puede ser un gran enemigo de la p�rdida de peso. El alcohol solo contiene calor�as vac�as, esto es, proporciona una gran cantidad de energ�a aportando muy pocos nutrientes al organismo, casi ninguno si hablamos de bebidas de alta graduaci�n.
Ello no quiere decir, en alas de dar una peque�a satisfacci�n a quien acostumbra a beber alguna cerveza o vaso de vino de vez en cuando, que no tenga sitio en una dieta equilibrada. Pero, lo dicho, de vez en cuando.